25/02/2007

Las piernas

¡Qué piernas! Y esa atractiva e insultante soledad bajo la lluvia. Esa estampa trasera negra rematada en el sur por una minifalda viva que muestra hasta lo que oculta. Y él mojándose en el adelantamiento y mirando atrás sin espejo retrovisor. Y ella mirando al suelo. ¡Oh, sorpresa! Esas gafas de pasta que transforman una potencial putilla en una chica tímida, ¿inteligente? y aún más morbosa. Y esos burdos acompañantes que surgen espontáneos sin que a él le haya dado tiempo de pronunciar algo con sentido. Y ese camino que se bifurca y que mata para siempre lo que pudo ser y nunca habrá sido. Llevaba tiempo sin escribir nada interesante, pero hoy pensó en las noches sin luna, en la lluvia que llora, que consuela a los tímidos y dignifica a los desgraciados.
Posted by Caballero at 05:44:38 | Permanent Link | Comments (3) |

16/02/2007

La dueña

Doña Emilia le sirvió lo de siempre y le invitó a otro tanto, como de costumbre. Ella nunca dejaba de hablar bajo el axioma irrefutable de que todos los tiempos pasados fueron mejores. Era una de esas noches húmedas en las que la luna se esconde, no existen las aglomeraciones ni las prisas y apetece disfrutar de la soledad. 
Posted by Caballero at 23:56:51 | Permanent Link | Comments (0) |

04/02/2007

El regreso

Decía aquella canción que "al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver". 

Pero a él nunca le gustaron las frases ya hechas y sólo podía esperar que la historia se repitiera. Sabía que no iba a ser lo mismo, pero no buscaba la nostalgia ni el pasado, sino su lugar en el mundo.

Y el mundo volvía a estar recién pintado, que diría también Sabina, y él sólo temía que sus noches pudieran mancillarlo. 

Posted by Caballero at 19:18:40 | Permanent Link | Comments (1) |