20/06/2007

La cajera

Silvia era su cajera del Carrefour favorita.

Tenía la ternura de la inexperiencia, la voluntariosidad de la novata y un nosequé que tenía Silvia.

Gafas de pasta, cabello teñido pelirrojo recogido y pura simpatía. Él dejaba que le tratara de usted, le molaba, le ponía, y ella no paraba de hablar. "Buenas tardes. Le voy dando bolsas. ¿Esto también es suyo? ¿Son seis cartones, verdad? En esta bolsa le meto lo congelado para que vaya todo frío. Firme aquí y éste me lo quedo yo. ¿Quiere otra bolsa? ¿Tiene la tarjeta del Club Carrefor?"

Qué maravilla que alguien en plena faena se ponga a decir cosas evidentes e innecesarias, con un nosequé que tenía Silvia.

Y después de toda la parrafada... Siempre se olvidaba de decirle el importe. 

Era con diferencia la cajera que más tardaba, pero un tal Murphy le decía que él siempre se ponía en la cola más lenta ("la tarjeta no pasa", "entrega a domicilio", "voy a por cambio") así que total, por qué no ponerse en la cola de Silvia. Si Silvia tenía un nosequé que tenía Silvia. 

Qué curioso. Le gustaba de ella la incompetencia que odiaba en el resto de la gente. 

¿Cómo sería Silvia de noche, desmelenada y sin uniforme? ¿Tendría un nosequé Silvia? 

Posted by Caballero at 22:19:35 | Permanent Link | Comments (0) |
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