14/03/2007

El ketchup

Era una peli de La 2. Argentina. De esas comedias argentinas que no parecen comedias pero sin duda son muy argentinas. Y salía un tipo de fuera pidiendo ketchup para acompañar unas berenjenas. "Decíle que no tenemos ketchup", decía la cocinera... Hasta que tuvo que rendirse y darle al tipo el puto ketchup para acompañar las berenjenas.

-¿No tienes ketchup?- le preguntaba a él casi todo el mundo que llegaba a casa, más de uno con auténtica consternación.

Pues no, él no consumía esa guarrada. Se le estaba revolviendo la cena en el estómago de pensarlo. Había quien se la echaba a los macarrones, al arroz, a la tortilla. Incluso oyó una vez que una Erasmus gabacha se lo echaba al jamón serrano (Y luego a los que deportan es a los pobres ecuatorianos, no me jodas).

Pero entonces... ¡Todo les sabe ketchup! ¿La vida entera sabe a ketchup? Qué universo se estaban perdiendo. Qué asesinato de sabores. Qué pena. Qué analfabetismo culinario. Qué ignorancia. Qué pobreza. Que les den bocatas de ketchup hasta que revienten.

Ketchup. Definitivamente, no había una palabra más horrorosa en castellano (¡hostia, estaba en el DRAE!) ni por su significante ni por su significado.

Posted by Caballero at 23:15:55 | Permanent Link | Comments (0) |
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