El encuentro
Pasó a su lado al doblar una esquina. Así, apenas le dio tiempo a verla y cuando habían pasado unos segundos se dijo "tiene que ser ella", y se dio la vuelta, pero ella ya estaba a unos 10 metros. Y no era cuestión de gritar su nombre a esa distancia.
O no. Tal vez se dio cuenta de que era ella justo en el instante en el que la vio... Y triunfó la cobardía.
Tanto tiempo sin verla y le daba la espalda ya a 15 metros, y subiendo.
Por unos segundos volvió a oír aquella voz, pasaron por su cabeza aquellas imágenes de un pasado cada vez más lejano y escuchó de nuevo todas aquellas canciones. Todo en un instante.
Pero ella se alejaba definitivamente: 20 metros.
(Y en aquel momento no sabía que tardaría en volver a verla 20 años. Suficiente para pensar si separa más el tiempo o la distancia)




