Reflexiones alumbradas con nocturnidad y esperemos que alevosía.
06/01/2007
Las despedidas
Aquel "ahora vengo" le sonó a despedida. No necesitó muchas horas para saber que no se equivocaba. Pero la noche no estaba para objeciones. Echó un trago de esos que saben amargos y te hacen más hombre.